Me veo envuelto bajo la tenue luz
que irradia tu sonrisa.
Me acurruca por la noche aquel bello resplandor.
Me vuelve día a día más y más dependiente,
ya que sos vos, la que mantiene cuerdo
a este ser repleto de noches oscuras en vela,
en la cual el sueño de encontrarte algún día,
tan bella, tierna y frágil
era la única esperanza que habitaba
en este maltrecho corazón,
que Dios y el tiempo olvidaron.
A pesar de todo lo bueno que hay en ti
temo...
Temo por el día en que no sea más que un horrible recuerdo,
Temo por el día en que me mires a la distancia y con desprecio,
que al verme solo encuentres odio,
como hago yo, hasta estos días.
Quizás se absurdo y utópico
creer que nada cambiará
que los años jamás nos apartarán.
Prefiero correr el riesgo de intentarlo una vez más.
Arrojarme ciegamente a tus órdenes.
Traicionar y herir a quien sea por tu nombre...
No se puede esperar menos,
antes las súplicas de una reina.
Al fin y al cabo, sos el motivo
por el cual sigo día a día.
Musa?